Ya había comentado anteriormente que
tenía una fascinación por el cerebro y sus procesos, recordando lo que decía
Ana María de la corte de los ilusos, la locura es un paraíso. Normalmente tengo
una fuerte tendencia a leer libros de corte policiaco, por algo adoré de
principio a fin el psicoanalista, y ahora que estoy leyendo la biblioteca de
los muertos, puedo observar una cierta afición a la criminología, especialmente
al análisis de la mente de los asesinos seriales.
Recuerdo que, estaba maravillada
con la serie de Discovery Chanel llamado Índice de maldad, la explicación de
cada caso y los posibles elementos que lo hayan llevado a cometer esos excesos,
nuevamente como una vez lo que comenté en algún muy viejo post, una de las
cosas que más me encanta realizar es el diagnostico, y estoy cada día tratando
de aprender a ser observadora, a veces con solo mirar a una persona puedes
definir ciertos aspectos de su vida.
Y me he preguntado, hasta que
cierto punto se puede heredar esa tendencia psicópata, existirá algún detonador
en común para este comportamiento, seguramente varias feministas saltarán
después de este comentario, pero la mayoría de asesinos seriales, un gran
porcentaje hombres, sufrió abusos, y no exactamente sexuales, sino psicológicos
y emocionales por parte de su madre, mujeres que algunos de sus castigos eran
excesivos.
Actualmente el papel de madre se
he devaluado por la vida ajetreada y el grito de liberación femenina, pero si
leemos viejos libros de enseñanza, veremos algo que muy dentro de nosotros lo
sabemos y lo palpamos, pero la influencia de la educación materna puede
marcarnos el resto de nuestra vida. Yo aún recuerdo lo que mi madre me enseño,
y por eso ante una figura de autoridad me cuesta trabajo no hablarle de usted,
en mi trabajo hay una docente que es de mi edad, pero la debo tratar como
figura de autoridad ante los alumnos, y aunque no le agrada mucho, siempre la
trato de usted.
Aclaro, no estoy diciendo que la
mujer no deba trabajar, desarrollarse en una profesión, pero no hay que omitir
la importancia de la relación madre-hijo, la maternidad es un estado que ahora
es despreciado por algunas mujeres, sin darse cuenta que es una conexión que no
se puede generar con otro ser humano…bueno, otra vez estoy divagando.

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